Juegos de resolución de conflictos

(gestionim Gestión Intranet Educativa Municipal)

Son juegos en los que se plantean situaciones de conflicto, o que utilizan algún aspecto relacionado con éstas. Unos hacen hincapié en el análisis de situaciones conflictivas, otros en los problemas de comunicación en el conflicto, en las relaciones poder/sumisión, en la toma de conciencia del punto de vista de los otros. etc. Aportan a las personas y al grupo elementos para aprender a afrontar este tipo de situaciones de una forma creativa.

TELARAÑA

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Se trata de que todas las personas participantes pasen a través de una "telaraña" sin tocarla. Con el objetivo de desarrollar la capacidad colectiva de tomar decisiones y resolver conflictos así como fomentar la necesidad de cooperar, desarrollando la confianza del grupo.

Para la realización de esta actividad se necesita: una cuerda o una goma elástica y un espacio que tenga dos postes, dos árboles, ... entre los que se pueda construir la telaraña.

Utilizando la cuerda o la goma, construir una telaraña entre dos lados (árboles, postes, ...) de unos dos metros de ancho. Conviene hacerla dejando muchos espacios de varios tamaños, los más grandes por encima de un metro.

El grupo debe pasar por la telaraña sin tocarla, es decir, sin tocar las cuerdas o la goma. Podemos plantearle al grupo que están atrapados en una cueva o una prisión y que la única salida es a través de esta valla electrificada. Hay que buscar la solución para pasar los primeros con la ayuda de los demás; luego uno/a a uno/a van saliendo hasta llegar al nuevo problema de los/as últimos/as.

Al final, se puede realizar una evaluación considerando las siguientes cuestiones: ¿cómo se tomaron las decisiones? ¿Qué tipo de estrategia se siguió?


MOTIVACIÓN

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El objetivo de este juego es demostrar como las personas, aunque actúen de la misma manera, pueden estar partiendo de motivaciones diferentes y comprender actitudes aparentemente incomprensibles.

Una vez que está conformado el grupo, preferentemente no menos de treinta personas, se pide que cinco o seis de ellas se presenten voluntariamente al centro del círculo. Luego deberán decir al grupo las motivos por los que se han presentado de manera voluntaria mientras que el resto del grupo escucha. Seguidamente se pide a quienes no se han presentado voluntariamente que expongan públicamente sus motivos para no hacerlo.

Este ejercicio puede hacerse de otro modo : se pide a quienes no se han presentado de manera voluntaria que digan por que creen que se han presentado los otros y viceversa.

Una vez realizada la actividad se puede valorar: las motivaciones de cada persona; teniendo en cuenta que nadie es dueño de la verdad, sino que cada cual puede poseer una parte de la misma; se debe ser menos juez y más humano puesto que muchas veces se proyecta en los demás nuestras propias motivaciones.