Retahilas

  • Retahilas hacer los sorteos de los juegos infantiles.

    Algunas de las retahilas más populares que seguro que has entonado en muchos de tus juegos. Normalmente, se usan para sortear entre los niños colocados en corro, el que se libra o el que se queda.

Pito pito, colorito,
¿Dónde vas tú tan bonito?
A la era verdadera,
pin, pan, fuera.

A la vuelta de mi casa,
Me encontré con Pinocho,
Y me dijo que contara
hasta ocho.
Pin, uno, pin, dos,
pin, tres, pin, cuatro,
pin, cinco, pin, seis,
pin, siete, pin, ocho...

Una vieja mata un gato
con la punta del zapato
el zapato se rompió
y la vieja se asustó
Entero saliste tú,
por la puerta del Perú.
¿Cuántos años tienes tú?
Uno, dos, tres, cuatro, cinco,...

  • Retahilas que acompañan a los juegos.

    Estas retahilas están presentes en tus horas de juego. Son muy populares y seguro que se las has escuchado a muchos de tus compañeros. ¡No te quedes sin saberlas!

iPor todos mis compañeros
y por mí primero!

Gallinita ciega,
¿qué se te ha perdido?
Una aguja y un dedal.
Date tres vueltas
y lo encontrarás.

Antón, Antón,
Antón pirulero,
cada cual, cada cual,
que atienda su juego
y el que no lo atienda
pagará una prenda.

Tú la das,
Tú la llevas,
dásela a quién
tú más quieras.

  • Retahilas variadas.

    Las retahilas más populares para diferentes acciones de tu vida cotidiana: para pedir el paso, para curar una herida, para despertarse por las mañanas, etc.

Para curar:
Sana, sana
culito de rana;
si no sanas hoy,
sanarás mañana.

Para pedir el paso:
Paso, paso,
que mañana me caso
con un payaso
vestido de raso.

Para quedarte con una cosa que te has encontrado:
Una cosa me he encontrado
cuatro veces lo diré,
si su dueño no aparece
con ella me quedaré.

Cuando te quieren quitar una cosa que te habían regalado:
Santa Rita, Rita, Rita,
lo que se da no se quita.

Para que un caracol saque los cuernos:
Caracol, col, col,
saca los cuernos al sol,
que tu padre y tu madre,
también los "sacó.

Cuando se ocupa una silla en la que estaba otra persona:
El que fue a Sevilla,
perdió su silla.
El que fue a Aragón,
perdió su sillón.

Para echar a volar una mariquita:
Mariquita, quita,
cuéntame los dedos
y vete a casita.

Para los niños que a la hora de comer no se están quietos:
El que come y canta,
un sentido le falta.

Para entretener a un niño pequeño con los dedos de la mano:
Éste compró un huevo,
éste encendió el fuego,
éste trajo la sal,
éste lo guisó
y éste pícaro gordo
se lo comió.