Identificación
Historia del Camino de Santiago
El centro de la tradición de la Ruta Xacobea es la creencia de que el cuerpo de Santiago está enterrado en el sepulcro de Compostela.
Según la leyenda, los discípulos de Santiago en el año 42 robaron el cuerpo de Palestina, donde le habían decapitado, y le embarcaron en una nave que, con una tripulación angelical, llegó a Iria, en la confluencia del Sar y el Ulla (la actual la ría de Arousa). En cuanto atracaron, el cuerpo del Apóstol fue llevado por los aires 12 millas hasta el lugar donde hoy se le venera. En la Catedral de Santiago se conserva la roca donde dicen que fue atada la barca que trajo el cuerpo del santo.
En el año 813 el eremita Pelayo avisó al obispo de Iria Flavia, Teodomiro, de una estrella posada en el bosque Libredón. Al acudir al lugar, descubrieron una capilla con los restos del Apóstol Santiago. Teodomiro informó al rey asturiano Alfonso II del descubrimiento de la tumba, que visitó el lugar acompañado de la corte, convirtiéndose en el primer peregrino de la historia.
Alfonso II mandó construir una pequeña iglesia en torno al sepulcro y la noticia del descubrimiento del Apóstol Santiago corrió como la pólvora, iniciándose las peregrinaciones. Pero la fama de Santiago Apóstol aumentaría en 844, con otro "milagro".
El 23 de mayo, en Clavijo (cerca de Logroño), el rey Ramiro I de Asturias se enfrentó a las tropas musulmanas de Abderrramán II. Su desventaja era grande y la derrota era privisible. Pero en plena batalla, se dice que apareció el Apóstol Santiago, a lomos de un caballo blanco, espada en mano, para luchar contra los musulmanes. Los cristianos vencieron la batalla a pesar de su desventaja y la fama del mito xacobeo se extendió por toda Europa.
A partir del año 1000 las peregrinaciones a Santiago de Compostela eran cada vez más populares y los monarcas comprendieron la importancia económica y cultural del Camino de Santiago. Se mejoraron los caminos, se contruyeron puentes y nacieron pueblos, iglesias y monasterios en torno al Camino que prestaban asistencia al peregrino. Van surgiendo las rutas de peregrinación, en la que la más famosa es el Camino Francés, aunque existen otras igualmente importantes y transitadas como el Camino Inglés, que parte del puerto de A Coruña, el Camino de la Vía de la Plata, el camino Portugués, etc.
En 1122 el Papa Calixto II declara Año Santo Jacobeo aquel en el que el 25 de julio coincida en domingo.
Es en el siglo XII, gracias a las grandes peregrinaciones y la riqueza que aportaron, cuando se inicia la construcción de la Catedral del Santiago, obra impulsada por el obispo Diego Gelmirez. La construcción de la Catedral se inició en el año 1075 y se finalizó en 1211. Según el Códice Calixtino, los arquitectos de la catedral fueron Bernardo «el Viejo» y Roberto en la primera etapa, el maestro Esteban, el maestro Mateo, escultor y autor del Pórtico de la Gloria, y Bernardo «el joven», en la segunda etapa de la construcción.
El Camino de Santiago vive su momento de esplendor entre el siglo XI -coincidiendo con el desarrollo del arte románico- y el siglo XIV, en el que se producen grandes convulsiones en toda Europa (peste, hambruna, la guerra de los Cien Años...) que hacen que el camino comience su declive.
Es en el siglo XX cuando al Camino de Santiago resurge. En 1985 la UNESCO declaró la Ruta Jacobea como Patrimonio Universal de la Humanidad y las peregrinaciones aumentan de forma espectacular. En 1991, casi 8.000 personas consigueron la Compostela, la acreditación de los peregrinos, mientras que en 1993 la cifra llega a 100.000 personas. Es en los dos últimos años santos cuando se alcanzan las mayores cifras de peregrinos: en 1999 se superaron los 180.000 peregrinos y en 2004 se alcanzó la cifra de 200.000 credencial entregadas.